
Colapsa puente-vado de La Muralla a solo 18 meses de su inauguració
El puente-vado construido sobre el arroyo La Muralla, en el ejido Francisco Villa del municipio de Tula, colapsó este mes de marzo, apenas 18 meses después de haber sido inaugurado en septiembre de 2024, lo que ha generado fuertes cuestionamientos sobre la calidad de la obra y la supervisión con la que fue ejecutada.
La infraestructura, anunciada en su momento como una obra de 280 metros de longitud con siete cajones que impulsaría la conectividad entre comunidades rurales de Tula y Bustamante, terminó convirtiéndose en un problema serio para los habitantes del sector. Hoy la estructura presenta daños que prácticamente inutilizan el paso, afectando especialmente a los estudiantes y familias que dependen de esta vía para trasladarse diariamente.
Desde que se construyó la obra, habitantes de la zona señalaron que los materiales utilizados parecían de baja calidad y que los trabajos no contaban con cimientos adecuados. También se cuestionó que el puente-vado no hubiera sido sometido a pruebas reales de resistencia, particularmente para medir la cantidad de agua que podría soportar durante la temporada de lluvias.
El colapso confirma los temores que existían desde el inicio: una obra que debía representar desarrollo terminó evidenciando posibles fallas graves de planeación y construcción. Para muchos habitantes, lo ocurrido representa un fraude y una burla, considerando que se trata de una infraestructura clave para una comunidad rural.
Ante esta situación, se espera que la empresa constructora responda mediante la fianza correspondiente y asuma la reparación total de los daños, ya que la obra aún se encuentra dentro de un periodo relativamente reciente desde su entrega.
Mientras tanto, la población del ejido Francisco Villa vuelve a enfrentar el mismo problema de siempre: la falta de un paso seguro, especialmente delicado para niñas, niños y jóvenes que deben cruzar la zona para acudir a sus actividades escolares. El colapso del puente-vado no solo deja al descubierto posibles irregularidades en su construcción, sino también la urgente necesidad de que se investigue quién fue responsable de una obra que ni siquiera logró resistir dos años en funcionamiento.



