
Un nuevo escándalo relacionado con el huachicol fiscal está generando serias preocupaciones en el ámbito político, al vincular a la senadora de Morena por Tamaulipas, Olga Sosa Ruiz, con transacciones millonarias que levantan sospechas de financiamiento ilícito para campañas electorales.
El caso, ha llamado poderosamente la atención dd instituciones norteamericanas como la Drug Enforcement Administration – DEA y el propio servicio de inteligencia de la Casa Blanca.
Según los documentos, familiares de la legisladora realizaron operaciones de cambio de divisas de altos montos, días antes de las elecciones estatales de Tamaulipas en 2022, en las que el candidato de Morena Sí, Américo Villarreal, resultó ganador.
Una factura revela que la tía de la senadora, María Lorena Ruiz Garza, cambió 1.5 millones de dólares por 30 millones 727 mil pesos mexicanos el 2 de mayo de 2022. Esta transacción ocurrió apenas 35 días antes de la contienda electoral. La operación se llevó a cabo en Vector Casa de Bolsa, una institución financiera que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha identificado como una preocupación en materia de lavado de dinero relacionado con el crimen organizado.
Esta no es la primera vez que un familiar de la senadora realiza una operación similar. Veinticinco días antes de la misma elección, la madre de Olga Patria Sosa Ruiz, también cambió 1.5 millones de dólares por 30.5 millones de pesos, utilizando la misma institución financiera.
El presidente honorario de Vector Casa de Bolsa es Alfonso Romo, exjefe de la Oficina de la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador.
El caso se agrava al asociar a la senadora con Sergio Carmona, conocido como el «Rey del Huachicol», quien fue asesinado en 2021 en San Pedro Garza García. Este empresario, acusado de contrabando de hidrocarburos y de financiar campañas políticas con dinero de origen ilegal, tenía nexos con el crimen organizado.
De acuerdo con agencias de seguridad estadounidenses, el modus operandi de Carmona ha sobrevivido a su muerte. Cárteles de la delincuencia organizada operan el negocio del huachicol fiscal y, en complicidad con autoridades corruptas, obtienen millones de dólares que luego son blanqueados en instituciones financieras. Una vez que el dinero es convertido a pesos, se utiliza para financiar campañas electorales, a cambio de compromisos que los candidatos deben cumplir al tomar posesión del cargo.



