
Lo que era una parada rápida para la foto del recuerdo, casi termina en tragedia… todo por querer “la mejor toma”.
Un jovencito que iba rumbo a Jaumave con varios amigos decidió detenerse en el kilómetro 11 de la carretera Federal México 101 «Rumbo Nuevo» para tomarse unas fotos del paisaje. Todo iba bien, hasta que se le ocurrió acercarse de más al borde del despeñadero para que la selfie saliera “con más vista”.
Y sí… salió con vista, pero directo al fondo.
El joven resbaló y cayó aproximadamente 25 metros entre las rocas, dejando claro que a veces el problema no es la cámara… sino las decisiones.
Elementos de Protección Civil de Tamaulipas llegaron al lugar, realizaron el rescate y lo trasladaron a un hospital para revisión médica. Por fortuna, todo quedó en un susto bastante fuerte y una lección que difícilmente se le va a olvidar.
Porque sí, la foto pudo haber quedado increíble… pero definitivamente no valía tanto.



