
Oootra luminaria apagada. Las lámparas coloniales que embellecen el primer cuadro de la ciudad parecen estar en peligro de extinción, sobre todo cada vez que hay festejos.
Durante la noche de ayer, y tras los raudales de alcohol que corrieron en el centro histórico de este Pueblo Mágico, un conductor presuntamente en estado de ebriedad —que al parecer se sintió Vin Diesel— terminó impactando su vehículo contra una de las luminarias, justo frente a la farmacia Benavides.
El golpe dejó a la vista los restos del poste, otro atentado contra el patrimonio de los tultecos. Nadie vio nada, nadie sabe quién fue, pero el daño está hecho: una luminaria menos en el centro de Tula.
Como siempre, la peligrosa mezcla de alcohol y volante solo deja pérdidas y daños. Ojalá las autoridades de Tránsito y la Guardia Estatal actúen con mayor firmeza y logren dar con el responsable, para que repare el daño y se eviten nuevos destrozos en este sitio histórico que tanto distingue a Tula.



